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ANGELA PERALTA

 

“Ruiseñor Mexicano”, la soprano Ángela Peralta, cuya fama trascendió México al grado de llegar a presentarse en los escenarios más importantes de Europa del siglo XIX. Hoy vemos calles, teatros y escuelas con su nombre, pero, ¿Cuál es la historia de esta mujer?

NACE EL RUISEÑOR

María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Efrena Peralta y Castera, nació en la Ciudad de México el 6 de julio de 1845. Bajo el nombre artístico de “Ángela Peralta” se dio a conocer en México y Europa por sus dotes como cantante de ópera. A los 15 años de edad, Ángela debutó en el Gran Teatro Nacional cantando la ópera “El Trovador”.

Gran Teatro Nacional
Tanto era el afán de los espectadores para presenciar la ópera que muchos asistentes compraron su entrada para escuchar de pie. El periódico “La Sociedad” en su edición del 22 de julio de 1860 describió la presentación de la Peralta así:

“Posee la Srita. Peralta una voz de timbre delicado y simpático, bastante extensa y, sobre todo, homogénea. La naturaleza y el estudio le han dado una notable agilidad, una ejecución correcta, suma precisión y facilidad en las ejecuciones, y abunda en sentimiento y expresión. Es, pues, una aficionada muy superior, y su porvenir tan brillante, cuanto que, siendo muy joven, alcanza ya un mérito poco común; no dudamos, pues, que bajo una dirección hábil y juiciosa desarrollará completamente sus cualidades naturales y adquirirá con la edad mayor volumen de voz”.



EN EUROPA
Debido a sus dotes musicales Ángela Peralta hizo su debut en la Scala de Milán, el 23 de mayo de 1862. Cantó prácticamente las principales obras de los grandes autores de su tiempo. Además de cantante ejecutaba el arpa, el piano y era compositora. Debido a su éxito rotundo, Angela Peralta inició una extensa gira de tres años por Roma, Turín, Florencia, Bolonia, Lisboa, Alejandría, Génova, Nápoles, San Petersburgo, Madrid, Barcelona y El Cairo.

Teatro de Ópera La Scala de Milán

Es en España, durante esta gira, donde algunos periodistas, impresionados por su bella voz, le dieron el título del “Ruiseñor Mexicano”, además de que en Italia le nombran “Angelica di voce e di nome”, Angélica de voz y de nombre, haciendo referencia a que tenía la voz de un ángel y no solo en su nombre.

INVITACIÓN A MÉXICO
El emperador Maximiliano I de México le pidió regresar a México para cantar en el Teatro Imperial Mexicano y en octubre de 1865 aceptó la invitación. El 20 de noviembre fue recibida por los artistas del Teatro Imperial, por los alumnos de la Academia de San Carlos, intelectuales, músicos y por la población en general que la vitoreó en los barrios de San Antonio Abad, Portales, Mexicaltzingo e Iztapalapa.

En 1866 cantó para los emperadores Maximiliano I de México y Carlota de México y se le nombró “Cantarina de cámara del imperio” Realizó presentaciones en Guanajuato, León, San Francisco del Rincón. En Guadalajara inauguró el Teatro Juan Ruiz de Alarcón (hoy Teatro Degollado).

Teatro Degollado, Guadalajara Jal.

En esta época la prensa escribe de ella:
“La Sra. Peralta, como de costumbre, entusiasmó a la concurrencia, y este entusiasmo llegó a su colmo cuando Ángela cantó la aria del delirio. Nuestro Ruiseñor se hace cada día más digno de la fama que ha conquistado, y el público mexicano encuentra en ella a su artista más querida.”

Ante la caída inminente del régimen imperialista, se trasladó al puerto de Veracruz y se embarcó a Europa. Ahí se presentó en Italia y España. En Madrid, contrajo matrimonio con su primo hermano y literato Eugenio Castera lo cual significó su declive dedicándose a componer pequeñas piezas.


Después de cuatro años y medio en Europa, regresó a la Ciudad de México. En 1877 viajó por el norte de la República Mexicana; se presentó en Querétaro, Celaya, Aguascalientes, Zacatecas, Guanajuato, San Luis Potosí y Morelia, en el Teatro Progreso de Monterrey, en Saltillo, Durango y La Paz.

TEATRO PROGRESO DE MONTERREY

LA MORTAL FIEBRE AMARILLA

Para agosto de 1883 llegó a Mazatlán, Sinaloa, donde presentaría lo mejor de su repertorio operístico, pero no contó con que en el puerto azotaba la “fiebre amarilla” y Ángela fue víctima del mal cayendo enferma. Finalmente, el 30 de agosto de 1883, el virus mortal de la fiebre apagó la voz privilegiada en el cuarto No. 10 del Hotel Iturbide a las 10:15 horas

Teatro Ángela Peralta en Mazatlán, Sinaloa.

Sus restos mortales fueron sepultados en el cementerio municipal de Mazatlán, pero en 1942 y por iniciativa del periodista Rafael Martínez, fueron exhumados y trasladados suntuosamente a la Ciudad de México, logrando que se colocaran en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón de Dolores, donde hasta ahora se conservan.


Desafortunadamente, nunca conoceremos la voz de Ángela Peralta; sin embargo, nos legó su "Álbum Musical de Ángela Peralta”, publicado en 1875, en México.


OBRAS
México (galopa), Un recuerdo de mi patria (danza), Nostalgia (fantasía), Adiós a México (vals), Pensando en ti (fantasía), Te amaré (romanza), Margarita (danza), El deseo (romanza), Sara (melodía), Regreso (chotis), Ilusión (mazurca), Ausencia (vals), Eugenio (vals), María (vals), No me olvides (vals) y Lejos de ti (vals).

Teatro Angela Peralta, CDMX




Vamos a recordar a Ángela Peralta, “El ruiseñor mexicano” de la mejor manera que podría ser, conociendo su obra. En primer término, escucharemos:

Verónica Alexanderson
1. Romanza para canto "Les larmes" (las lágrimas). Disfruten de esta romanza, interpretada por la mezzosoprano mexicana Verónica Alexanderson. Les dejo el texto en español:

Lágrimas que caéis sobre la tierra,
subiendo del corazón bajo los párpados,
vuestra fuente es un dulce misterio.
¿De dónde venís? ¿Dónde está, pues, la mano vigorosa
¿Qué manda vuestro caudal doloroso siempre sobre todos?
Lágrimas de temor y de esperanza;
lágrimas de alegría y de sufrimiento;
lágrimas de esposo, de amigo, de hermano,
lágrimas de niño, lágrimas de madres;
de odio, de cólera; lágrimas que corréis, corred solitarias.
Caed, caed lágrimas de amor.
Lágrimas que corréis devoradoras, caed,
seguid vuestras pendientes.
Haced surcos en las almas ardientes.
Lágrimas de amor que nos quemáis
y que encontráis encanto en nuestros dolores, corred;
puesto que Dios quiere lágrimas, llorad, llorad, lágrimas, corre


Teatro al aire libre, Angela Peralta

2. Vals para canto, también compuesto por nuestra célebre Ángela Peralta, e interpretado por la

mezzosoprano mexicana Verónica Alexanderson, al piano, Jozef Olechowski:


Lejos de ti, llorando a cada hora
Doliente del alma y herido el corazón,
Vago por el mundo como vaga una flor,
Siempre llena de aroma y llena de amor.
Te vi un día como un sol nuevo,
Que, alejando todo dolor, con tu calor
quemaste el corazón,
Corazón que sólo palpita
Por ti de amor.
Hasta que yo sienta el amor en el pecho,
Morirá contenta quien tanto amó.
Ah, ven, mío, ven.


Los restos de Ángela Peralta están flanqueados por dos poetas igualmente célebres: Luis G. Urbina y Amado Nervo. Los mexicanos no la olvidamos, escuelas, calles y teatros son nombrados en su honor; por ejemplo, la calle peatonal que separa la Alameda Central y el Palacio de Bellas Artes en la CDMX, donde, además, una placa queda como recuerdo de la cantautora.  Vamos a despedirla escuchando:

3. Romanza Lo T'amero (te amaré) de Ángela Peralta, interpretado por Guadalupe Pineda.


Referencias:
sinaloaenlinea.com/noticia/Angela-peralta-la-cantante-que-trajo-la-muerte-Mazatlán
angelaperaltacastera.wordpress.com
periscopio.com.mx/revista/angela-peralta-de-aldaco-la-soprano-que-cantaba-como-los-angeles/

Créditos
Corrección de estilo: Xchel Aurora P. Palafox. Aurora Palafox León.
Logística en redes y apoyo técnico: Jairo León Pérez Palafox.
Realización: Juan Manuel Pérez Guzmán.

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