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Jorge Negrete, El Charro Cantor



Fenómeno cultural


En las décadas de 1930 y 1940, México buscaba símbolos de identidad. Mientras que en los murales se rescataba la raíz indígena, el charro mexicano resultó para el cine un personaje que podría encarnar los anhelos y nostalgia del México posterior a la revolución. El joven criollo Jorge Negrete encajaba en el modelo aspiracional de la época. 

En muchas de las películas mexicanas de esa etapa se presentaba una sociedad rural idílica no exenta de personajes tiránicos enfrentados con el personaje protagónico, es decir, el Charro Cantor.

Después de sus primeros grandes éxitos, justamente a partir del melodrama ranchero "¡Ay Jalisco, no te rajes!", la fama de Jorge Negrete se expandió rápidamente de México a todos los países de Iberoamérica, contribuyendo al estereotipo del mexicano alegre y temerario, con el imprescindible sombrero ancho, que había comenzado con Tito Guízar, pero que con la fuerte personalidad de Negrete se convierte en símbolo sexual. 

Quizás el primero que movilizó grandes masas y que fuera imitado por los jóvenes en su modo de hablar y ademanes resueltos. En México, cuando los niños asistían a festividades, muchas madres solían peinarlos con un copete al lado (como Jorge Negrete) y vestirlos de charros. Era la época.
Jorge Alberto Negrete nació en Guanajuato, México, el 30 de noviembre de 1911. Cantante y actor de los más emblemáticos de la Época de oro del cine mexicano. Fundó el Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica de la República Mexicana y reorganizó, junto con un grupo selecto de actores, la Asociación Nacional de Actores (ANDA), de la cual fue su más destacado líder.

Primeros años

Hacia 1921, su padre se retiró de la vida militar, trasladándose con su esposa y sus hijos a la ciudad de México, donde trabajó como profesor de matemáticas en escuelas oficiales y en el Colegio Alemán Alexander Von Humboldt, gracias a lo cual pudo inscribir a sus hijos en dicha institución. Ahí Jorge concluyó la secundaria y aprendió alemán, francés, inglés e italiano, y estudió de manera autodidacta los fundamentos del náhuatl.

Posteriormente Jorge ingresó al Heroico Colegio Militar, graduándose como teniente de Caballería y Administración (Intendencia) del Ejército Mexicano con altas calificaciones. Allí aprendió a montar a caballo, habilidad de la cual haría gala interpretando al charro mexicano en el cine. Después trabajó en la Fábrica de Armas de la Ciudadela realizando labores administrativas, y estudió parcialmente la carrera de medicina.

Estudió canto con José Pierson, director de la Compañía Impulsora de Opera de México, quien fue profesor de cantantes de ópera notables en la época, como Fanny Anitúa y José Mojica, y de intérpretes populares como Pedro Vargas, Alfonso Ortiz Tirado y Hugo Avendaño.

Carrera de cantante

En 1931, con el grado de capitán segundo, solicitó licencia del Ejército Mexicano para dedicarse completamente a su carrera de cantante, comenzando en la radiodifusora XETR. Interpretaba entonces romanzas mexicanas y canciones napolitanas, además de piezas de autores de la época como María Grever, Alfonso Esparza Oteo y Manuel M. Ponce.

Al año siguiente, en la estación de radio XEW, cantó con el seudónimo de "Alberto Moreno" y es el entonces locutor Arturo de Córdova quien le aconseja usar como nombre artístico el de Jorge Negrete. En 1934, cantó por única vez en el Palacio de las Bellas Artes de la Ciudad de México, con el coro de alumnos del maestro José Pierson en la obra musicalizada La verdad sospechosa, de Juan Ruiz de Alarcón.

En 1935 debutó interpretando diversos roles en la Compañía de Revista de Roberto Soto y actuando como centurión romano.
En el Café Tupinamba del centro de la Ciudad de México se reunía con los cantantes Ramón Armengod y Emilio Tuero, quienes tenían planeada una gira por Nueva York. Tuero desistió debido a otros contratos y Ramón Armengod le propuso a Jorge Negrete que lo acompañara en su lugar. De modo que en noviembre de 1936 viajan hacia la frontera camino a Estados Unidos. En Monterrey se presentaron como el dueto "Par de Ases" y finalmente en Nueva York como The Mexican Caballeros para la cadena NBC. El dueto se desintegró en abril de 1937 y Negrete participa en una audición para formar parte del elenco del Metropolitan Opera House, pero no lo consigue, pues le ofrecen un papel de suplente, el cual rechazó.

Desesperado, aceptó trabajar como mesero en el "Yumurí" y otros restaurantes de ambiente latino. Ganó algún dinero haciendo adaptaciones de canciones estadounidenses al castellano. Una noche en la que el cantante de la orquesta de baile no se presentó, Negrete lo suplió, y debido al éxito de esa modesta presentación es contratado por el músico cubano Eliseo Grenet para que cante con su orquesta.

Carrera de actor

En 1937 hace su primera aparición en el cine, en el cortometraje de la Warner Bros. Cuban Nights caracterizado como trovador cubano. Posteriormente viajó a México para actuar en La madrina del diablo, donde compartió créditos con María Fernanda Ibáñez, hija de la actriz mexicana Sara García (amiga de la familia Negrete), quien recomendó al joven Jorge para el papel estelar de esta película.

Durante 1938 permanece casi todo el año en México protagonizando las cintas Caminos de Ayer, Perjura, El Fanfarrón, Juan sin Miedo, Juntos, pero no Revueltos y El Cementerio de las Aguilas. En ese año se casa con Elisa Christy en la ciudad de Miami, de esta unión nace su única hija, Diana Negrete.

De vuelta en Estados Unidos, en 1939 consiguió un contrato con la compañía 20th Century Fox, para filmar películas en español en Hollywood, pero el proyecto no llega a realizarse debido a un boicot por parte de la Unión de Actores de Estados Unidos (American Actors Union) en contra de los actores latinos. Por esa época, tuvo la primera manifestación grave de la afección hepática que le había sido diagnosticada por los médicos del Heroico Colegio Militar y que lo llevaría años después a la muerte. Por falta de recursos, no pudo atenderse debidamente.
De acuerdo a sus biógrafos Jorge Negrete filmó alrededor de cincuenta películas mexicanas.

Consagración internacional

La emisora radial Cadena Azul de Cuba le ofreció al ya famoso actor cantar en vivo en sus canales radiofónicos en combinación con el Teatro Nacional. Fue tanto el cariño del pueblo cubano, que el entonces presidente Grau San Martín acudió al Teatro Nacional para aplaudirlo. Terminado su contrato, viajó a Puerto Rico, pero regresó a Cuba para realizar conciertos de beneficencia, ya que la isla había sido azotada por un huracán. Durante estas actuaciones, se realizaron grabaciones no comerciales de su voz, que serían de uso particular de la emisora y varios años después fueron rescatadas digitalmente.

Durante los años 1945 y 1946 recorrió varios países de América Latina mientras también filmaba en México.

En Argentina fue recibido por una multitud. En el Teatro Colón de Buenos Aires cantó, vestido de gaucho, Adiós, Pampa mía, de Mariano Mores, con un lleno total. De ahí viajó a Chile con éxito sin precedentes.2​ En ese país y después a Perú, donde a pesar de un percance con la aristocracia local tuvo también gran resonancia y aceptación.

En Uruguay tuvo las entradas más altas que cualquier otro artista extranjero hasta entonces. Antes de regresar a Cuba, se presentó con gran éxito en Venezuela. Jorge Negrete fue acompañado a menudo por los grandes conjuntos musicales de ese tiempo, como el Mariachi Vargas de Tecalitlán, la Orquesta de Victor Buccino, el Trío Calaveras, el Mariachi Pulido, y el Mariachi Tapatío de José Marmolejo, entre otros.

En España sus presentaciones se asociaban a multitudes de mujeres que gritaban histéricas. Recibimientos de este tipo eran ya usuales para él, pero no en la España de ese tiempo. Los desmayos y los miles de admiradores obligaron a la guardia civil a escoltarlo. Su ideología liberal provocó recelo por parte del gobierno franquista,3​ en una época en la que debido al exilio republicano se habían roto las relaciones diplomáticas con México. Aún en la actualidad, en España hay clubes de admiradores del llamado Charro Cantor.

Aún desde países que Negrete nunca visitó, las compañías discográficas filiales de RCA Victor reportaron ventas de sus grabaciones; países tales como Albania y Japón, además de países con inmigrantes latinoamericanos y nativos como de Estados Unidos, Francia, Italia, Canadá, URSS, Inglaterra, Egipto, Filipinas, Alemania, Bulgaria y Holanda.

Muchos cantantes se han visto influidos y han expresado su admiración hacia Jorge Negrete; Pedro Infante, los famosos tenores Alfredo Kraus y Plácido Domingo. Se dice también que el tenor italiano Franco Corelli llegó a elogiar la voz de Jorge Negrete, diciendo que, si éste hubiera continuado con su carrera de cantante de ópera, habría llegado a estar entre los mejores del mundo.

Jorge Negrete fue un gran promotor del turismo y las inversiones para beneficio de Guanajuato, del que siempre quiso ser gobernador y en donde organizaba con frecuencia festivales y caravanas artísticas para apoyar la construcción de la sede central de la Universidad de Guanajuato, un hospital, un dispensario y el templo de la calzada de Guadalupe en su ciudad natal.

Movimiento de Actores: Fundación de la ANDA

Algunos años después de su despegue como estrella internacional, Jorge Negrete, que mostraba características de líder desde la infancia, emprendió una lucha a favor de los trabajadores del espectáculo. Jorge Negrete fundó el Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica de la República Mexicana.

Fidel Velázquez, el líder que controlaba entonces el sindicalismo oficial, no vio con buenos ojos la creación de un sindicato fuera del control de la Confederación de Trabajadores de México (CTM). Sin embargo, la Asociación Nacional de Actores prosperó y existe hasta la actualidad como el principal sindicato del gremio artístico en México.

          Final de su vida

Estuvo casado hacia el final de su vida con la actriz María Félix. La boda con María en la finca de Catipoato, propiedad de "La Doña" (hoy ex-hacienda de Tlalpan), contó con las celebridades más connotadas del espectáculo, además de personajes del medio intelectual, como Diego Rivera, Frida Kahlo, María Teresa Montoya y Octavio Paz, además de toreros y deportistas famosos de esa época entre otros.

Muerte y homenaje

Su tormentosa e intermitente relación sentimental, así como los conflictos del sindicato de la ANDA se agudizaban y le llevaron a un súbito deterioro de su salud.

En la ciudad de Los Ángeles asistió Negrete a una pelea del boxeador mexicano Raúl Macías, cuando se reventó una de las varices del esófago y estómago con vómito de sangre (hematemesis) y con la presión del hígado produciéndole una hemorragia que obligó a su pronto traslado al Hospital Lebanon Cedars, permaneciendo en coma durante varios días. Su esposa, María Félix, así como su madre, Emilia Moreno, sus hermanos y los integrantes del trío Los Panchos acudieron para presenciar sus últimos momentos. El sacerdote José López y Ocampo, de la parroquia de Guadalupe del Sur de California, le aplicó la extrema unción. 

Poco tiempo después, Jorge Negrete falleció, el 5 de diciembre de 1953, en la ciudad de Los Ángeles, California, a causa de la enfermedad crónica originada por una hepatitis C contraída en su juventud y que le había sido diagnosticada cuando estaba en educación secundaria. Aunque nunca bebió alcohol, en cambio fumó toda su vida, sin que esto afectase su voz.
El día de su muerte fue considerado luto nacional y se guardaron cinco minutos de silencio en todos los cines del país. Solamente en el aeropuerto de la Ciudad de México se congregaron cerca de 10 000 personas para recibir su cadáver. En el teatro de la A.N.D.A que hoy lleva su nombre, sus restos mortales permanecieron expuestos para que el pueblo le rindiera homenaje. Sus admiradores caminaron enfrente de su ataúd formando una fila ininterrumpida durante dos días con sus noches. El día de su entierro, una valla humana de cientos de miles de admiradores bordeó el trayecto del Teatro de la Asociación Nacional de Actores (hoy Teatro Jorge Negrete) hasta el Panteón Jardín, al sur de la Ciudad de México.

A los pocos días, José Alfredo Jiménez, Luis Aguilar, Trío Calaveras, Amalia Mendoza y Antonio Badú, entre muchos otros artistas, le rindieron tributo en un cortometraje musical, compuesto y dirigido por el maestro Manuel Esperón.

Cada aniversario de su muerte se reúnen grandes cantidades de admiradores ante su tumba, y en diversos países latinoamericanos se transmiten programas especiales por radio y televisión dedicados a su memoria.

A lo largo de toda su carrera, Negrete difundió y popularizó la música, las canciones y la cultura mexicana por todo el mundo; para ello se valió de su potente y extraordinario chorro de voz, un genuino instrumento que sabía modular a la perfección, plasmando con profundo y desgarrado sentimiento tanto el amor como el desamor, el más tierno cariño o el más arraigado y triste resentimiento. 

Personaje entrañable, posiblemente fue su temprana muerte, acaecida cuando contaba poco más de cuarenta años y se encontraba en la plenitud de su vida tanto personal como profesional, la que le otorgó la gracia de la inmortalidad, permaneciendo siempre su nombre como un vivo recuerdo en la memoria popular y en la de las nuevas generaciones.

Cada 30 de noviembre se celebra el nacimiento del verdadero embajador de México en el mundo, ídolo de la canción y el cine mexicano en su Época de Oro. Hasta la fecha, Negrete es una de las figuras más icónicas de la cultura mexicana. Actor, cantante, galán, líder sindical, un hombre honesto y muy fiel a sus convicciones, así fue en vida Jorge Negrete, "El Charro Cantor”.

Créditos

Locución: Rosaura Ortiz Ovando

Guion: Área creativa del CECOM

Realización: Juan Manuel Pérez Guzmán para radio UJAT 107.3 FM de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.





José Alfredo Jiménez. "El Rey de la Canción Ranchera"


José Alfredo Jiménez, "El Rey " llegó a la Ciudad de México a los once años y fue ahí en la gran capital donde empezó a componer sus primeras canciones. Su madre abrió una pequeña tienda que no prosperó, por lo que José Alfredo tuvo que contribuir a la economía familiar y desempeñó múltiples oficios, entre ellos, el de camarero; fue además jugador de fútbol. Participó en los equipos Oviedo y Marte de la primera división de fútbol mexicano, en la posición de portero, llegando a coincidir como compañero de equipo con Antonio "La Tota" Carbajal. Más tarde, fue miembro de un grupo llamado "Los Rebeldes". ¿Pero, cual fue el inicio en la vida de “el rey”?
Con su madre

José Alfredo de niño
José Alfredo Jiménez Sandoval, nace en Dolores Hidalgo, Guanajuato el 19 de enero de 1926.Su basta inspiración crearía para gloria de la canción mexicana una gran cantidad de temas en el género regional, principalmente rancheras, huapangos y corridos a ritmo de mariachi y banda. Todos ellos reconocidos por su calidad y sencillez armónica, melódica y lírica.

Nace el ídolo
El restaurante donde trabajaba, "La Sirena", era frecuentado por Andrés Huesca, quien escuchó algunos de los temas del entonces joven cantautor, entre los cuales estaba "Cuando el destino" (canción en la que José Alfredo tenía mucha fe) y "Yo"; Huesca decide grabar esta última inmediatamente y a raíz de ahí cantó en 1948 por primera vez en la emisora de radio XEX-AM y meses después en la XEW-AM, en la que se catapultó a la fama. Se casó con Paloma Gálvez con quien tuvo dos hijos, José Alfredo y Paloma. Posteriormente, en la relación que sostuvo con Mary Medel, tuvieron cuatro hijos, Guadalupe, José Antonio, Martha y José Alfredo.

José Alfredo no tenía educación musical; según Miguel Aceves Mejía, que le apadrinó en sus primeras grabaciones profesionales (siendo también padrino de su boda religiosa con Paloma Gálvez), no sabía tocar ningún instrumento y ni siquiera conocía los términos "vals" ni "tonalidad". Sin embargo, se cree que compuso más de un millar de canciones; la mayoría de ellas, interpretadas por el Mariachi Vargas de Tecalitlán, tienen arreglos del maestro Rubén Fuentes, al que José Alfredo simplemente le silbaba la melodía. Además de esas y las que él mismo grabó, muchas de sus canciones han sido interpretadas por otros cantantes mexicanos y del mundo hispano, entre los que sobresalen el ya nombrado Miguel Aceves Mejía, Amalia Mendoza, Pedro Vargas, Luis Aguilar, Javier Solís, Raphael, Pedro Infante, Jorge Negrete, Vicente Fernández, Daniel Santos, Julio Iglesias, Lola Beltrán, María de Lourdes, María Dolores Pradera, Chavela Vargas, Pedro Fernández, Laura Pausini, Cristian Castro, Sin Bandera, Alejandro Fernández, Luis Miguel, Rocío Dúrcal, Joaquín Sabina, Antonio Aguilar, Plácido Domingo, Chitãozinho & Xororó, Lucha Villa, Juancho el Charro, ,Ricardo Montaner, Conjunto Primavera, Bronco, Banda Estrellas De Sinaloa, Jorge Valente, Mari Trini, Enrique Bunbury, Juan Gabriel, Alicia Juárez, entre muchos otros.
Temáticas de las canciones

Asociar la producción de José Alfredo Jiménez con la bebida y la parranda es un error, pues sus canciones abarcan un amplio repertorio de temas populares de mediados del siglo XX, tales como el corrido, el huapango, la banda sinaloense, la canción ranchera, entre otras. Las canciones de José Alfredo abarcan un amplio espectro del gusto popular: el amor, la gesta del héroe cotidiano, el desamor llevado con dignidad, los desencuentros, las bellas historias de los pueblos del norte y el bajío mexicano. El pueblo mexicano reconocía sus anhelos y alegrías, las tristezas y desengaños en las sencillas coplas de este hombre del pueblo, auténtico y simple, pero profundamente sincero.

José Alfredo Jiménez obtenía su inspiración de sus propias vivencias, las cuales plasmaba en sus letras con sencillez y claridad. Su principal inclinación al escribir era el amor. Existen muchas canciones que dedicó a las mujeres que fueron sus compañeras sentimentales y a su esposa Paloma, para quien compuso "Paloma querida", la cual estrenó llevándosela como serenata el 17 de diciembre de 1949, según sus propias palabras. Este tema fue uno de los siete (Ella, Tu recuerdo y yo, Paloma querida, Qué suerte la mía, El hijo del pueblo, El jinete y La que se fue) de su producción que le grabó el actor y cantante Jorge Negrete. La canción "Amanecí en tus brazos" la escribió para la intérprete Lucha Villa, "El rey" la dedicó a Alicia Juárez; para Columba Domínguez hizo "Si nos dejan" y para una novia de su juventud llamada Cristina Fernández fue compuesta "Ella", aunque erróneamente se dijo que la dedicó a María Félix. La canción "Despacito" la compuso sobre pedido de Pedro Infante para Irma Dorantes. Y "Las botas de charro" para Marcelino Quiroz, quien la interpretó en el Panteón Taurino.
La música de José Alfredo Jiménez arraigó profundamente en el gusto popular mexicano. Sus composiciones adquirieron una enorme popularidad gracias a la belleza y simplicidad de sus letras y melodías y a la expresión sincera y directa de sentimientos con los que el público podía sentirse fácilmente identificado. Verdaderamente el compositor supo plasmar, con realismo y emoción contenida, el amor y el desamor, la nostalgia por la vida campesina, y, en definitiva, toda la gama de los sentimientos humanos, incluyendo el odio, la rabia o el desengaño, así como la ternura y magia que extraía a menudo de cualquier escena en apariencia insignificante de la vida cotidiana.

“Y en el último trago nos vamos” …


José Alfredo Jiménez falleció en la Ciudad de México el 23 de noviembre de 1973 a los 47 años a consecuencia de la cirrosis hepática que padecía desde años atrás.

José Alfredo convivió en sus últimos años de vida con la entonces joven cantante mexicana Alicia Juárez, a quien conoció en 1966, cuando ella tenía 17 años, y con la que se casó en 1970. Con ella grabó un álbum en 1972.
Sus restos descansan en el cementerio de su pueblo natal, tal y como anticipó en su canción Camino de Guanajuato; “Ahí nomás tras lomita se ve Dolores Hidalgo, yo ahí me quedo paisanos, ahí es mi pueblo adorado”.

El legado musical del artista, quien ha sido objeto de numerosos homenajes y reconocimientos por su talento como cantautor, permanece en el corazón no sólo de los mexicanos, sino de América Latina.
Museo José Alfredo Jimenéz
En 2009 se inauguró un museo en su honor, en su natal Dolores Hidalgo, e instalaron una cantina en la Ciudad de México; año después salieron a la venta dos discos que le rinden tributo, uno de ellos en España, en el que participaron figuras de la música como Enrique Bunbury, Andrés Calamaro, Natalia Lafourcade y San Pascualito Rey.

En el segundo también intervinieron artistas internacionales, como la española Buika y la italiana Filippa Giordano, así como la intérprete jalisciense Elan.
En 2014, José Alfredo Jiménez Jr., el heredero de uno de los catálogos musicales más importantes de México, anunció la presentación del libro biográfico del compositor, titulado Y sigo siendo el rey.
Al año siguiente, el 16 de octubre, otro de sus hijos, el menor que tuvo con Mary Medel, José Alfredo Jiménez Medel, realizó el show Así fue mi padre, en el Centro Cultural "Roberto Cantoral", en el cual mostró aspectos y facetas desconocidas del cantautor, algo distinto a lo que siempre se ha sabido de "El Rey".

Luego de debutar en la Ciudad de México, el “show” ha sido llevado a diversas plazas de la República Mexicana, incluso a otros países donde es popular la música de José Alfredo.

“Y al final de este cuento tan bonito, yo soy el que se queda enamorado, corazón, vida mía, alma de mi alma, nuestro cuento de amor ha terminado” -sentencia su canción “El cuento”

 

Carlos Fuentes, figura del boom de la novela hispanoamericana de los años 60.


La infancia de Carlos Fuentes transcurre en un ambiente cosmopolita entre Argentina, Chile, Brasil, Estados Unidos y otros países iberoamericanos. Estudia Derecho en México y en Suiza y trabaja en diversos organismos oficiales hasta 1958. 
Paralelamente, funda y dirige junto a Emmanuel Carballo la Revista Mexicana de Literatura y colabora en Siempre; en 1960 funda también El Espectador.

Carlos Fuentes Macías, nace en Panamá el 11 de noviembre de 1928. 

A los veintiséis años se da a conocer como escritor con el volumen de cuentos Los días enmascarados (1954), que recibe una buena acogida por parte de crítica y público. Posteriormente publica otras obras, La región más transparente (1958), Las buenas conciencias (1959) hasta que llega La muerte de Artemio Cruz (1962), con la que se consolida como escritor reconocido.

En 1962 escribe el relato Aura, de corte fantástico, los cuentos de Cantar de ciego (1966) y la novela corta Zona Sagrada (1967). Por Cambio de piel (1967), prohibida por la censura franquista, obtiene el Premio Biblioteca Breve y por su extensa novela Terra nostra (1975), que le lleva seis años escribir y con la que se da a conocer en el mundo entero, recibe el Premio Rómulo Gallegos de 1977.

En 1982 aparece su obra de teatro Orquídeas a la luz de la luna, que se estrena en Harvard y critica la política exterior de EEUU. Dos años después recibe el Premio Nacional de Literatura de México y finaliza su novela Gringo Viejo, que había comenzado en 1948.

Recibe el Premio Miguel de Cervantes en 1987 y ese mismo año es elegido miembro del Consejo de Administración de la Biblioteca Pública de Nueva York. En 1990 publica Valiente mundo nuevo y en los años posteriores es condecorado con la Legión de Honor francesa (1992), la Orden al Mérito de Chile (1993) y el Premio Príncipe de Asturias (1994), entre otros numerosos honores.
Recibe el Premio Real Academia Española de Creación Literaria en 2004 y posteriormente publica Todas las familias felices (2006), La voluntad y la fortuna (2008) y Adán en Edén (2009). Sus últimas obras aparecen en 2011, el ensayo La gran novela latinoamericana y el libro de cuentos breves, Carolina Grau.
Además de su labor como literato destaca por sus ensayos sobre literatura y por su actividad periodística paralela, escribiendo regularmente para el New York Times, Diario 16, El País y ABC.

Su intensa vida académica se resume con los títulos de catedrático en las universidades de Harvard y Cambridge (Inglaterra), así como la larga lista de sus doctorados honoris causa por las Universidades de Harvard, Cambridge, Essex, Miami y Chicago, entre otras.


El escritor fallece en 15 de mayo de 2012 en la Ciudad de México, a los 83 años de edad.


CRÉDITOS DEL AUDIO

Guion: Área creativa del CECOM
Locución: Carmen Inés Delgado Serrate y Juan Manuel Guzmán
Realización: Juan Manuel Pérez Guzmán, para RADIO UJAT 107.3 FM de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.
* se tomaron textos de: www.cervantes.es/bibliotecas.

La Muerte de Doña Adela

Esperanza Iris, ‘La Reina de la Opereta’


“Con tus plumas en el sombrero, tus abanicos o tus paraguas de olanes, tus trajes de seda o tus zapatillas de raso y la boquita bien delineada por el carmesí, eras, en efecto, la artista, la mujer, la diva, la célebre tiple en quien todos creían ver encarnarse el espíritu mismo de le época… tu cuerpo era simple pendiente para que resbalaran ríos de tela y filigrana.”
                                                    Araceli Rico(escritora) acerca de Esperanza Iris


En efecto Esperanza Iris, ‘La Reina de la Opereta’, siempre se caracterizó por vestir con plumas en el sombrero, abanicos, trajes de seda, zapatillas de raso y boca carmesí. ¡Vamos a conocer quién fue Esperanza Iris orgullo de Tabasco

SUS PRIMEROS PASOS
María de los Ángeles Estrella del Carmen Bofill y Ferrer nació el 30 de marzo de 1884 en Villahermosa, Tabasco. A los nueve años, debutó en la Compañía Infantil de Austri y Palacios, en la obra Las Compras del Carreón, en la que actúo y cantó durante cinco años.

 Desde su primera aparición en los escenarios, los empresarios y el público se dieron cuenta de que tenían ante ellos a un prodigio. Destacada por su increíble voz, su capacidad histriónica y su independencia, eligió llamarse Esperanza Iris, y en 1896 probó suerte como actriz de opereta en el teatro Abreu.

Para 1902 llegó al Teatro Principal donde se consagró con la obra Cuarta Plana, que la llevó a recorrer América y Europa. Durante esta gira artística, Esperanza Iris se ganó en Brasil el título de "Reina de la opereta" y, en España, fue condecorada por el rey Alfonso XIII.
 Sus recorridos la llevaron a Cuba en 1910 con la obra La Viuda Alegre. La "Emperatriz de la Gracia" siguió cosechando éxitos en el ámbito internacional gracias a las obras La pesadilla de Cantolla, Chin-Chun-Chan, El Conde de Luxemburgo, El soldado de Chocolate, La casta Susana y Eva.


SU SUEÑO HECHO REALIDAD

Teatro de la ciudad,Esperanza Iris
En 1918 cumplió su sueño de convertirse en la primera mujer en abrir su propio teatro en México; a partir de entonces, empezó a ser conocida como "La tiple de hierro", por ser capaz de montar cualquier obra en tan sólo 21 días. Dueña ya del Gran Teatro Esperanza Iris, obra a cargo del arquitecto Federico E. Mariscal, fue inaugurado con la presencia del presidente Venustiano Carranza. En 1922 fue declarada “Hija Predilecta de México” y filmó dos películas: Mater nostra y Noches de gloria.

LA TRAGEDIA EN SU VIDA
Podríamos pensar que en la vida de Esperanza Iris todo sería como vivir un cuento de hadas, pero la realidad no fue así, y eso se descubrió gracias a unos diarios escritos en 1931 y 1948, en los que ella cuenta sus logros, pero predominan momentos íntimos y de dolor, como la muerte de sus hijos. Se descubrió que era muy religiosa, pasaba al menos un día a la semana en una iglesia.


¿QUIÉN FUE SU GRAN AMOR?


En 1938, se casó con Paco Sierra, cantante de ópera 20 años menor que ella, su historia de amor fue de lo más maravilloso, pero según revelan datos de sus memorias, él tuvo muchos problemas legales.
 En 1952, Paco Sierra y Emilio Arellano, su socio, fueron apresados y remitidos a la penitenciaría de Lecumberri por explotar un avión para cobrar seis pólizas de seguros. Para Iris esto fue terrible y devastador, sin embargo, el amor lo puede todo y para estar cerca de él, formó un coro penitenciario en el llamado Palacio Negro de Lecumberri.
Con ello la caída de Esperanza Iris fue fatal, ella siempre creyó en la inocencia de su esposo y lo defendía en cada acto público que podía, y así poco a poco, de ser ‘La Reina de la Opereta’ y una de las mexicanas más ovacionadas comenzó a entrar en el olvido del público.

“Algunos privilegiados vimos a la Iris bailar el vals de La viuda Alegre en brazos de Paco Sierra —recuerda Emilio Carballido (dramaturgo mexicano)— y el público lanzaba murmullos de sospecha, asombro y arrobamiento: ‘Pero de veras están enamorados’. También vimos a la anciana enlutada salir a su palco, noche a noche, para gritar: ‘Paco es inocente’.”


EL OCASO DE LA DIVA
Su última presentación teatral fue en la obra La viuda alegre. Esperanza Iris falleció el 7 de noviembre de 1962 en la Ciudad de México.  “La Hija predilecta de México” así declarada en 1922 por su aportación a la cultura y el arte mexicanos. Sus restos reposan en el Panteón Jardín.

Esperanza Iris murió en 1962 pero para 1976, el Departamento del Distrito Federal asumió el control del teatro, le cambiaron el nombre a Teatro de la Ciudad. Ocho años después, en 1984, el edificio sufrió un fuerte incendio, que casi acaba por completo con él y pasó mucho tiempo en el abandono.
Para 1999, el gobierno del Distrito Federal decidió restaurarlo para abrir nuevamente sus puertas.
En 2008, a 90 años de su fundación, el GDF decidió rendir un homenaje a la diva del canto, renombrando el recinto como Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. Este recinto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

HOMENAJE EN SU TIERRA NATAL
Como homenaje a su trayectoria artística en la tierra que la vio nacer, el teatro del estado, ubicado en la capital, Villahermosa Tabasco, fue rebautizado como: Teatro del estado Esperanza Iris.

            “Vuelta alhaja a su estuche, no tenías más que cerrar los ojos y, en un suspiro, dejarte ir a los pliegues más íntimos de tu corazón, porque al día siguiente ya comenzaba a despuntar y con él nuevamente Esperanza Iris nacía en el alma del público de México.”


Se tomaron textos de:

Créditos del audio
Guion. Arte creativo del CECOM
Locución: Mayra Salmerón, Rosa Isela Rosales.
Actuación: Carmen Inés Delgado Serrate, Martin Juárez y Juan Manuel Guzmán
Realización: Juan Manuel Pérez Guzmán para Radio UJAT 107.3 FM de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.